El 9 de septiembre de 1993 es publicado en el Diario Oficial el Decreto N° 919 que otorga existencia legal a la Fundación Arturo Merino Benítez buscando entre sus principales finalidades y objetivos, el desarrollo de la cultura, la educación, la salud y en general actividades de bienestar social a favor de sus beneficiarios, los que están constituidos por personas naturales o jurídicas y en forma principal por el personal de la Fuerza Aérea de Chile, tanto en servicio activo como en retiro. En este espíritu, la Fundación proyectó la creación y puesta en marcha de dos colegios cuyo propósito fue “entregar valores morales y cristianos a sus educandos y una alta calidad académica, formando una persona íntegra y útil a la sociedad”.
El Colegio Nuestra Señora de Loreto abrió sus puertas como tal, en marzo de 1994, acogiendo además de a quienes motivaron su creación, a familias de la comunidad en general que comparten los principios educativos del Colegio.
Sobre el Gerente General de la FAMB recae la Representación Legal del Colegio y en conjunto con el Gerente de Educación, velan por la administración general de los Colegios de la Fundación. La FAMB sustenta la responsabilidad de nombrar al Rector de cada Colegio siendo este, una vez efectuado el nombramiento, el responsable -junto a su Equipo Directivo-, de la conducción de la Unidad Educativa.